Una de las consecuencias que tiene el ‘salir del closet’ es la
extrañeza con la que es recibida la ‘noticia’. Quedará para más adelante el
anecdotario de la cantidad de pavadas con las que le salen a uno los extraños –y
no tan extraños- que se enteran que uno es tarotista, pero en resumidas cuentas,
las reacciones tienden a hacer que me quede con la sensación de que se esperaban
que ande por la vida con una especie de disfraz de monje tibetano, adornado de
bordados brillantes, llena de accesorios de algún ‘significado esotérico’, y
hedor a mezcla viciada de patchouli, benjuí,
sándalo y palo santo (que por cierto los últimos dos me gustan bastante)...
Y, que no conforme a ese aspecto ecléctico y extravagante, hubiera
hecho algún pacto de tinte espiritista con algún no sé quién, de no sé qué
religión, para abrir no sé qué clase puertas a vaya saber uno qué tipo de cosa
rara, y que para colmo fuera portadora de no sé que don otorgado por no sé
quién que tuvo la perspicacia de elegirlo a uno para ser iniciado en no sé qué
cantidad de mambos estrambóticos, por ser un ser de algún tipo de luz inentendible,
y demás cosas que, a fin de cuentas, gozan de completa independencia
respecto a la actividad de interpretar un mazo de tarot.
Considero que el asunto es mucho más simple, un tarotista es alguien que
aprendió a leer e interpretar la simbología del tarot, ni más ni menos. Por lo menos para mí, de lo que se trata no es
otra cosa que la interpretación de
símbolos muy particulares que aparecen tanto en cada uno de los arcanos, como aquello que sucede cuando se contemplan las diversas formas en las que se combinan, aplicados a una
situación específica que corresponde la pregunta hecha por el consultante,
desde la creatividad y perspectiva particular de cada intérprete.
el 10 de Arco Iris, cada vez que escuchan por ahí el famoso tema de Michael Jackson y Lionel Richie para USA for Africa, "We Are the World"... |
Como dicen, cada maestrito con su librito... para mí ‘el
arte’, ‘la gracia’ del oficio, consiste ir
conectando eso que aparece en simples pedacitos de cartón decorados con esa
estructura simbólica tan particular, con otras imágenes simbólicas, otras
metáforas, que sirven de puente entre los arcanos y aquello que puede ir desde
lo más trivial y ordinario hasta lo más profundo y diverso de la vida cotidiana...
¡y viceversa!
Porque también es un ida y vuelta, que a veces ni siquiera necesita de tanta evocación simbólica, sino que sucede simplemente, por ejemplo, se me hace difícil imaginarme alguien que trabaje con el Osho Zen Tarot y no piense en el 10 de Arco Iris, cada vez que escuchan por ahí el famoso tema de Michael Jackson y Lionel Richie para USA for Africa, "We Are the World"...
(Detalle de fotografía, cortesía de Silvia Castagnino) |
O también, ya no música por un lado e imágen por el otro, sino estando viendo una película (de los estudios Ghibli), y sentir que encontré el nexo exacto entre dos arcanos....
Izq. Arcano 5 del palo Aco Iris. Centro: Omoide no Marnie, estudios Ghibli, 2014. Der. Paje del palo Arco Iris) |
En fin, sólo por poner algunos ejemplos de esto que tanto me gusta del oficio, el cómo ir haciendo que lo que hay a la vista de todos y aquellas imágenes que uno ha estudiado desde una simbología que podría parecer bastante abstracta, se vayan entretejiendo de esa forma siempre dinámica, tan vívida, que hace que cada vez que las cartas se despliegan sobre la mesa, en cada detalle que casi azarosamente capta la atención determinado momento, en cómo se relacionan y conjugan una carta con la otra, uno vaya sintiendo que se está expresando con tanta profundidad y al a vez de forma tan sencilla, detalles propios de lo más diverso de la vida.